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Los “delfines” de Morena



PEDRO CASTILLO VALDEZ


Lunes 13 de Abril de 2026 1:28 pm



EL arribo en 2018 del régimen morenista a nuestro país generó un cambio de las reglas no escritas de la política en nuestro país como, por ejemplo, son los casos de los gobernadores de los estados del país, quienes bajo su poder de virreyes siempre habían tenido el peso político para heredar el poder a su delfín para garantizarle dos cosas: continuidad de grupo político y el pacto de impunidad.

Bajo la ola morenista de 2018 que les permitió ganar la Presidencia de la República con López Obrador, también les alcanzó, en ese entonces, para ganar en siete de los nueve estados del país en disputa: la CDMX con Claudia Sheinbaum, Morelos con Cuauhtémoc Blanco, Chiapas con Rutilo Escandón, Tabasco con Adán Augusto López y Veracruz con Cuitláhuac García; un año después, en 2019, se realizaron elecciones en seis estados del país, en donde sólo en dos de ellos se elegia la gubernatura, ganando Morena Puebla con Miguel Barbosa, y Baja California con Jaime Bonilla.

Estos siete gobernadores tuvieron que enfrentar en distintos momentos y circunstancias un proceso sucesorio, dado el término de su mandato constitucional, para lo cual echaron mano de su poder político que les da ser “virreyes” en sus estados para impulsar, fortalecer e imponer a sus “delfines”; sin embargo, tuvieron que enfrentarse con la dirigencia nacional de su propio partido, encabezada por Mario Delgado, quien estableció un modelo de selección de candidaturas que frenó los impulsos dinásticos de los mandatarios estatales de la 4T, como sucedió en Chiapas, donde Rutilio Escandón no pudo imponer a la alcaldesa de Tapachula, Rosa Irene Uribe, y el partido terminó impulsando a Eduardo Ramírez; en Morelos, con Cuauhtémoc Blanco, no pudo imponer como “delfín”, a su jefe de asesores, Víctor Mercado, o a su secretaria de Administración, Sandra Villegas, y terminó como candidata la hoy gobernadora Margarita González Saravia; en Veracruz, Cuitláhuac García no pudo imponer a su secretario de Gobierno, Eric Cisneros, y quedó la entonces secretaria de Energía, Roció Nahle.

En la CDMX, la actual presidenta Claudia Sheinbaum no pudo imponer a Omar García Harfuch, a pesar de estar arriba en todas las encuestas, y terminó el partido impulsando a Clara Brugada; mientras que en Puebla, tras la muerte de Miguel Barbosa, el gobernador interino impulsaba al sobrino de Barbosa, pero el partido impulsó a Armando Armenta y en Baja California Jaime Bonilla ni con la aberración de la “Ley Bonilla” que impuso pudo extender su mandato ni poner a su “delfín”, el alcalde de Ensenada, Armando Ayala, y terminó por postularse a la entonces alcaldesa de Mexicali, Marina del Pilar Ávila, quien al igual que los demás sucesores, han señalado a sus antecesores de casos de corrupción, resaltando el caso de Bonilla, quien en hoy pesa una acusación por peculado y está vinculado a proceso.

Estos antecedentes dejan en claro que, hasta el día de hoy, ningún gobernador de Morena ha podido imponer como su sucesor a su “delfín”; será el proceso electoral de 2027 donde se sabrá si se mantendrá esta línea partidista de Morena contra los “delfines” o ahora si los “virreyes” de los estados logran imponerse. Ya lo veremos. ¡Despierta, Colima!

 

CLARABOYAS

1.- Chiste. “Si no tienes para pagar gasolina Premium o Diesel… compra de la Magna”, Claudia Sheinbaum.

¡Hasta la próxima!